Plan nº 7: La Costa Vasco-Francesa: Hendaya - Bayona - Biarritz - San Juan de Luz

Salimos de Donostia-San Sebastian tomando la autopista A-8 dirección Irun. Una vez que hayamos pasado la frontera, realizaremos la visita a la primera ciudad llamada Hendaya. Hendaya se asienta en la espectacular costa de acantilados y la inmensa playa abierta en la desembocadura del río Bidasoa, frente a Hondarribia. Es un concurrido enclave veraniego en plena bahía de Txingudi. El casco urbano, con la Iglesia Parroquial de San Vicente, y pequeñas calles comerciales está separado por un agradable paseo que bordea la desembocadura hasta llegar al barrio costero donde se sitúan las principales infraestructuras veraniegas como los hoteles, restaurante, talasoterapia y el puerto deportivo. Al final del Paseo de la Playa de Ondarraitz y estratégicamente situado frente al océano, en lo alto y rodeado de grandes campos, se erige el Château de Antoine D´Abbadie, de estilo neo-gótico construido en el siglo XIX, por el arquitecto Violet le Duc para el científico Abbadie, defensor acérrimo de la cultura y lengua vasca. En la actualidad se puede visitar en su interior el observatorio utilizado por él para sus investigaciones además de las diferentes estancias del castillo.

Continua su camino por la carretera A-63 hasta llegar a la siguiente ciudad llamada Bayona. Bayona es la capital administrativa de esta zona, una localidad surcada por los ríos Adour y Nive con céntricas calles llenas de un comercio atractivo y variado que denotan su estilo propio con reminiscencia medieval. Hasta el siglo XVII el puerto penetraba hasta la ciudad por los canales que se utilizaban como transporte de mercancías. En el centro de la ciudad se sitúan la Place de la Republique, la rue des Gouverneurs junto al Chateau-Vieu y la Catedral gótica de Santa Maria. Pasear por las calles peatonales y admirar su variado comercio es un placer; la rue d´Espagne acerca hacia la antigua muralla que rodea la ciudad y sus puentes sobre los ríos Nive y Adour. La rue Peletier conduce al Chateau-Neuf y la rue Bourgeneuf a los dos museos más importantes existentes en Bayona, el Musée Basque y el Musée Bonnat.

Abandone Bayona y tome la carretera N-10 hacia Biarritz. Biarritz es, sin duda alguna, la estrella de esta costa. Durante muchos años considerada la playa de los reyes y la reina de las playas por las numerosas monarquías que veraneaban en esta localidad, en la actualidad esta ciudad mantiene su belleza, clase y prestigio. Ciudad eminentemente turística llena de pequeños rincones con encanto y lugares para visitar, como la Parroquia de Santa Eugenia, de estilo romano-bizantino, los paseos que bordeando la costa y la Grande Plage. Sobre ella se encuentra el Hotel du Palais, antigua residencia imperial construida en 1854 por Napoleón III para Eugenia de Montijo y el edificio del Casino y finalmente el recogido puerto en el extremo opuesto al faro de la ciudad. Desde allí se divisa Le Rocher de la Vierge, desde donde se puede contemplar una maravillosa panorámica. Los museos del Mar y de Arte Oriental, y la Capilla Imperial son también visitas recomendadas.

Continúe por unos 15 kilómetros más por la carretera N10 hacia San Juan de Luz - Donibane Loitzun, la cual es un pueblo pintoresco con un encanto especial, de gran colorido por sus típicas casas de estilo vasco. El centro está configurado por pequeñas y estrechas calles, la mayoría peatonales como la rue Gambetta, llenas de un variadísimo y cuidado comercio. En esta misma calle se erige la Iglesia de Jean Baptiste, y al final la Place de Louis XIV, llena de bares con sus terrazas, la Maison de L´Infante y el puerto pesquero. Un agradable paseo bordea toda la playa y al otro lado de la desembocadura del río se ubica la casa natal del famoso compositor Maurice Ravel. En el interior, la visita a las localidades cercanas de Sara, Ainhoa, Ascain así como la subida en el tren cremallera de la Rhune son opciones tan atractivas como Ciboure y Socoa en la costa "corniche" que bordea el mar.